Asimismo, dejando aquí el tono de farsa, en un tema [“el progreso, esa gran herejía de la decrepitud”] que contiene tantas lágrimas como risas, ¿no es cosa verdaderamente pasmosa ver a una nación, a varias naciones, y muy pronto a toda la humanidad, decir a sus sabios, a sus hechiceros: “Los amaré y los haré grandes si me persuaden de que progresamos sin quererlo, inevitablemente, incluso durmiendo, líbrennos de la responsabilidad, ahórrenos la humillación de las comparaciones, sofistiquen la historia, y entonces podrán llamarse los sabios de sabios?” ¿No es causa de asombro que esta idea tan sencilla no brote de todos los cerebros?: Que el progreso (si es que lo hay) perfeccione el dolor en la misma proporción en que refina la voluptuosidad, y que, si la epidermis de los pueblos va haciéndose cada vez más delicada, no persigan evidentemente más que una Italiam fugientem, una conquista a cada minuto perdida, un progreso siempre negador de sí mismo?
– Charles Baudelaire
Asimismo, dejando aquí el tono de farsa, en un tema [“el progreso, esa gran herejía de la decrepitud”] que contiene tantas lágrimas como risas, ¿no es cosa verdaderamente pasmosa ver a una nación, a varias naciones, y muy pronto a toda la humanidad, decir a sus sabios, a sus hechiceros: “Los amaré y los haré grandes si me persuaden de que progresamos sin quererlo, inevitablemente, incluso durmiendo, líbrennos de la responsabilidad, ahórrenos la humillación de las comparaciones, sofistiquen la historia, y entonces podrán llamarse los sabios de sabios?” ¿No es causa de asombro que esta idea tan sencilla no brote de todos los cerebros?: Que el progreso (si es que lo hay) perfeccione el dolor en la misma proporción en que refina la voluptuosidad, y que, si la epidermis de los pueblos va haciéndose cada vez más delicada, no persigan evidentemente más que una Italiam fugientem, una conquista a cada minuto perdida, un progreso siempre negador de sí mismo?
– Charles Baudelaire
Posted 1 year ago